Segunda cita en reproducción asistida

Al fin este rinconcito ha alcanzado el tiempo presente. Quiero intercalar post que no hablen solo de nuestra historia y aunque estas semanas he estado hasta arriba, voy a tener tiempo de sobra…

El lunes tuvimos nuestra segunda cita en reproducción asistida y el viernes anterior en urología, las noticias no han sido del todo malas, pero la verdad es que tampoco son buenas. Nos hemos quedado bastante chafados y ahora te cuento por qué.

Nuestra primera cita en reproducción fue hace casi dos meses, en octubre, en ella nos contaron que nuestra única opción para ser padres sin renunciar a nuestros genes era una fiv-icsi con biosia testicular, pero antes querían confirmar que no había ninguna anomalía cromosómica que causara la azoospermia de novio guapo y para eso necesitábamos el cariotipo. Esta prueba genética lleva su tiempo y es lo que hemos estado esperando hasta ahora.

El viernes en urología al fin supimos que por suerte el cariotipo de J era normal y RESPIRAMOS (sí, así en mayúsculas) por unos segundos. Y digo segundos, porque inmediatamente el doctor (otro urólogo nuevo) quiso explorar a J, aunque igual que el anterior no fue capaz de palpar sus conductos deferentes. El pobre lo pasó fatal, porque parece que le hacen muchísimo daño cada vez que lo intentan…

El urólogo nos dijo que habían estado mirando el resultado de sus seminogramas, con todos sus valores fuera de rango y que eso junto con la azoospermia podría indicar efectivamente una ausencia de deferentes, pero también una obstrucción, y querían diagnosticar el caso con claridad. Para ello le van a hacer una resonancia con la que se supone que saldremos de dudas… Si es que hay alguna, porque ellos mismos parecen tener claro que parece complicado que varios médicos no logren palpar los conductos, pero que estén ahí. Aún así nos mencionó por encima la posibilidad de operar los conductos si estuvieran obstruidos.

Sobre su analítica hormonal, nada. Sabemos que los valores están en rango, pero me hubiera gustado que la comentara con nosotros la verdad. Así que salimos de allí con el volante de la resonancia y una cita a mediados de febrero.

Y el lunes, tres días después volvimos a la consulta de reproducción. También nos tocó una doctora nueva, a J no le gustó nada y lo entiendo porque fue bastante seca. Yo la verdad es que estaba un poco en shock, demasiado cabreada así en general como para que me molestara ella en concreto.

Nos dijo que no entendía los planes desde urología, que para ellos tanto si no existían deferentes como si estaban obstruídos la solución iba a ser biopsiar. Y es que por lo que he leído recanalizar esos conductos no es una tarea nada fácil… En cualquier caso vamos a hacer la resonancia igualmente.

Lo siguiente que nos explicó es que la ausencia de conductos deferentes está relacionada con mutaciones en el gen de la Fibrosis Quística. La Fibrosis Quística es una enfermedad genética hereditaria, potencialmente grave e inluso mortal. Afecta al sistema respiratorio y al páncreas y se desarrolla por lo general en la infancia. En el caso de J es probable que sea portador del gen, pero no haya desarrollado nunca la enfermedad. Así que nos han derivado a genética para que lo valoren (espero que a mí también) y soliciten las pruebas necesarias para asegurar que nuestros (potenciales) hijos futuros estén sanos. Estas pruebas genéticas llevan tiempo, así que no volveremos a tener cita hasta el mes de marzo.

Por supuesto ahora mismo esperar otros 3 meses sin saber nada nos genera angustia, incertidumbre, miedo… ¡qué os voy a contar a las que estáis en este duro camino! Yo estoy muy enfadada, entiendo perfectamente que la seguridad social es de todos, que estas pruebas son muy caras y que hay que ir paso a paso, pero en cuánto supimos que tenía azoospermia yo encontré bicheando por internet la relación con la fibrosis quística, así que no puedo evitar pensar que un médico también y que si estuviéramos en una clínica privada, habríamos hecho esta prueba a la vez que el cariotipo y no tendríamos otros 3 meses de espera por delante. O quizás no habría sido así, pero no puedo evitar pensarlo. Y por supuesto estoy un poco cabreada con la vida en general, porque nos haya tocado todo esto a nosotros. Y por supuesto tengo miedo, porque J, es mi compañero en esto y en todo lo demás y quiero saber que está bien y que lo va a seguir estando.

Como buena noticia mi prolactina que salió alta y tuve que repetir en un análisis en dos extracciones salió bien.

Todavía estamos muy perdidos con todo este tema genético, así que me disculpo por adelantado si he metido la pata explicando algo. No queda otra que armarse de valor, seguir aguantando la respiración y esperando las noticias. Sé que tenemos que ser muy fuertes porque todavía queda mucho camino, pero se hace tan complicado a veces…

Por favor, si tu caso se parece al nuestro o conoces alguna historia parecida ¡cuéntamela en los comentarios!. Me decidí a escribir todo esto porque encuentro muy poquitas historias parecidas y las palabras de aliento son una luz al final del túnel. Gracias por estar ahí 😉

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